Luego de haber recurrido a la justicia para denunciar a Sebastián Villa por violencia de género, Daniela Cortés contó públicamente las agresiones que sufrió por parte del delantero de Boca y aseguró que perdió un embarazo debido a sus golpes. Además, contó cuando comenzó a recibir estos maltratos y cómo tomó la decisión de denunciarlo.

“El embarazo existió y las pruebas de que lo perdí están en las clínicas. Nosotros sabíamos de la noticia, yo me hice muchas pruebas delante de él. Hasta él lo contó en Boca, estaba feliz”, confesó Daniela en el estudio de América TV. Y luego siguió: “Un día tuvimos una discusión, me dio puños, me tiró al piso y me dio patadas en el estómago. Yo estaba de casi dos meses y a él no le importó. Cuando me encierro en el baño y me miro, estaba sangrando. Yo lloraba porque ya sabía que lo había perdido. Yo le decía que tuviera cuidado con el bebé, pero él se encarnizaba pegándome”, relató Cortés.

A su vez, contó cuándo fue que sufrió los primeros ataques por parte de Villa: “La primera vez que me pegó fue un día que iba a salir con las esposas de (Franco) Armani y (Rafael Santos) Borré. A él no le gustaba porque era muy celoso, me decía que no podía hacerlo. Es que no le gustaba que tuviera otro ambiente, quería que me enfocara solamente en él. Las agresiones comenzaron con insultos como “perra” y después llegaba el maltrato. Yo quería dormir en otra habitación, pero me agarraba del pelo y me pegaba con el puño en el cuerpo, donde tengo muchísimas cicatrices”, recordó.

Cortes aseguró que tomó la decisión de acudir a la justicia cuándo el futbolista se metió con su hija: “El quiebre se dio el 27 de abril cuando involucró hasta a mi hija con amistades pesadas de Medellín. Yo tenía medios económicos para irme a Colombia, nunca dependí de él. Muchas veces le pedía favores a mi familia cuando pasaban los episodios de violencia. Sí o sí tenía que huir porque me encerraba y me decía que si salía, salía muerta”, remarcó.

Por último aseguró que: “En público era totalmente diferente. Podíamos tener problemas y no los aparentaba. Era súper tranquilo y con alegría, pero en casa se mostraba como realmente es. Como amigo es un tipazo, pero como pareja es horrible, es otro tipo de hombre. Lo que él dice de la extorsión me parece demasiado ilógico. Temí muchas veces por mi vida”.