Luego de tomar la punta el sábado el triunfo de Ogier parecía prácticamente consumado. Y aunque debió cuidarse en las tres etapas finales la diferencia que había edificado a su favor le dio la tranquilidad suficiente para no pasar zozobras. El galo le sacó un minuto a sus perseguidores.

El Ford Fiesta de Sebastien Ogier se mostró implacable desde la jornada de ayer, cuando saltó a la cima de la general tras los problemas de los líderes previos Sordo y Loeb, y el dominio continuó hoy para firmar un triunfo con 55.2 segundos de ventaja sobre el español de Hyundai. Mientras que el norirlandés Kris Meeke, ganador en 2017, completó el podio al volante de su Citroën C3

El triunfo del oriundo de Gap le permitió al pentacampeón del mundo trepar a la cima del Mundial con 60 puntos, dejando atrás con 51 unidades al belga Thierry Neuville. El vencedor en Suecia se mostró nervioso al no encontrar el ritmo en todo el fin de semana, cerrando en el sexto lugar de la clasificación.

Mientras tanto en el cuarto lugar de la general se ubicó el noruego Andreas Mikkelsen, con otro vehículo de la casa surcoreana, adelantando a Sebastien Loeb y su Citroën. El nueve veces campeón, quien arrastraba una inactividad de tres años en la categoría, demostró igualmente su vigencia y podría haber luchado por el triunfo de no ser por la pinchadura que sufrió en la SS14 de ayer.

Los puntos del Power Stage se repartieron entre Tänak, quien ganó el tramo final por sólo cuatro décimas. Después llegaron Ogier, Latvala, Neuville y Mikkelsen. La próxima cita será en Córcega, en el Rally de las Mil Curvas, del 4 al 8 de abril, y en la antesala al arribo de la categoría a Córdoba.