Imposible olvidar el sueño derrumbado del joven e histórico plantel de Chapecoense, que fue víctima del accidente aéreo en Colombia en el que murieron 71 personas. De milagro, Alan Ruschel fue uno de los que sobrevivió y a sus 29 años se encontró con una situación que lo desbordó.

Se hizo público que continuará su carrera en Goiás hasta el final de la temporada, por expreso pedido de Ney Franco, quien lo dirigió en su momento.

Pero las acusaciones en su contra no tardaron en llegar, aduciendo que se mantenía en el club “por lástima”. Ofuscado por los señalamientos, disparó duro: “Voy a probar que no dependo de la piedad de nadie. Voy a callarles la boca”, aseguró.