Debe haber sido la primera vez que un club comunica oficialmente la remoción de la capitanía a un jugador. Al menos, llamativo desde las formas. Cuando Inter dio a conocer mediante sus redes sociales que Mauro Icardi dejó de llevar la cinta para cederle su lugar a Samir Handanovic, los medios europeos se hicieron eco de una ruptura dentro del vestuario, y los capítulos no tardan en aparecer. Las negociaciones entre el entorno del delantero por la renovación de su contrato, a finalizar en junio de 2021, se dilató más de lo esperado y varios rumores salieron a la luz.

En contrapartida a la decisión de arrebatarle el brazalete, se negó a viajar junto al plantel para disputar el encuentro ante Rapid Viena, por los 16avos de la Europa League, que culminó 1-0 con gol de Lautaro Martínez. En la conferencia de prensa previa, el entrenador Luciano Spaletti dejó en claro que las actitudes del goleador y de su círculo íntimo generaron malestar en el grupo. “Tras todo lo que ocurrió, estaba claro que algunas cosas que rodean a Mauro había que arreglarlas y su reacción de hoy, la de no viajar con el equipo aunque yo lo convocara, lo demuestra. Hay cosas que incomodan al equipo del que era capitán y también al club. Por mi parte, el tema se acaba aquí: durante la semana hablarán los directivos y todos los demás”, exteriorizó molesto.

En Italia responsabilizan a Wanda Nara, esposa y agente, por el comportamiento del atacante que era capitán desde la temporada 2015/16. En su nuevo rol de panelista en la televisión de aquel país, opinó sobre la actualidad de su marido. “Hoy por hoy estamos muy lejos de la renovación. Lo quieren los dos clubes más importantes de España, uno de Francia y otro de Inglaterra. Me gustaría que estuviese más protegido por el equipo. No se entiende si estas cosas malas vienen de dentro o de fuera. No hay un jugador que le ceda cinco balones buenos”, disparó e inmediatamente señaló a otro integrante del equipo: “Ivan Perisic pidió ser traspasado debido a problemas personales”.

Según Mediaset, el croata se habría acercado a marcarle la cancha al nueve. “Decile a tu esposa que no hable más de mí en televisión”. La disputa entre ambos acarrea episodios recordados como en febrero de 2018, cuando el rosarino se enojó con el balcánico en reiteradas jugadas durante el 1-1 ante el Spal y hubo tensión en el vestuario. Marcelo Brozovic, compatriota del volante, también habría echado más leña al fuego en contra del argentino. El elenco de la capital no vive sus mejor época…