El destino quiso que el 2 de mayo, Xavi Hernández colgara los botines de manera definitiva luego de coronarse en Qatar con el Al–Sadd de Qatar, club en el que se desempeñó durante las últimas cuatro temporadas. Fue imposible que no hablara de uno de los mejores socios que le dio el fútbol: “El Barcelona de Guardiola fue muy superior al resto de los equipos y ganamos solo dos de cuatro Champions League. Chelsea e Inter nos dejaron fuera. Pero tranquilos, que Messi no se ha acabado. Siempre hablamos de la era post Messi, muy propio de los culés, pero a Leo le quedan tres o cuatro años muy buenos. A primer nivel, como ahora, porque se cuida, es profesional de la ostia, es fuerte físicamente, es una bestia mentalmente. Es el número uno en todo”.

Arthur, el volante brasileño que muchos declaran como su sucesor natural, el español fue categórico con las virtudes que posee. “Tiene un potencial para hacer 10 años a nivel brutal. Debe irse soltando, atacar, dar el último pase, chutar, pero esto también me pasaba a mí a su edad. Me veo reflejado en cómo juega porque se ha salido de esta, y de la otra, le han ido tres y ha hecho una pared y se ha salido… Sin ser escuela Barça. Con él y De Jong que tiene 21, el Barça se asegura dos buenísimos jugadores. A De Ligt también habría que ficharle”, opinó en una charla con Sport.

Pertenecer o no pertenecer a la institución es un tema que al campeón del mundo en 2010 le hizo ruido en la cabeza, dado que recién pudo tomar dimensión cuando se despidió para partir rumbo a Asia. “Cuando sales del Barça, el cuerpo se desinfla, se desploma, se libera. Es algo muy curioso. Cuando llevas tantos años no te das cuentas porque vives inmerso en el stress y te parece todo normal. Es tu día a día. Cuando sales te das cuenta de ello y alucinas. “¡Madre mía dónde estaba!, ¡en qué presión vivía!, ¡con cada tres días un partido que era un examen juegues 20 0 90 minutos!”, te dices. Es una locura. El Barça es un examen final. Te miran con lupa y cualquier error, pam. Has de ser excelente si no, no sirves. Es una putada vivir así. Los que somos competitivos, sin embargo, también nos gusta. Y por esto, tras parar unos años, tengo ganas de volver y vivir esa adrenalina de estar en la cima del mundo”, opinó entusiasmado respecto a la posibilidad de dirigir en la cantera.

¿Sus últimos momentos como jugador de elite? “Qatar me abrió los ojos. Ahora seguiremos aquí sin ser una decisión solo mía. Es familiar. Estamos súper bien. Nuria me dice: “Si podemos alargar aquí, casi mejor que volver”. Yo estoy de coña, me lo dan todo, me respetan, me dan ahora un equipo fuerte. Es una oportunidad muy buena porque necesito experiencia, probarme, verme a mí mismo en el banquillo. En el filial del Barça, por ejemplo, tendría más presión. No me asusta Me pasó como jugador y no fue fácil ni lo será cuando vuelva. Sé las expectativas que hay. Necesito una base, una experiencia, que no tengo. Pep es el mejor del mundo a la manera que yo veo el fútbol. Empiezo una nueva etapa nueva, tengo dudas y quiero planteárselas. Es una persona con la que he tenido mucha conexión”, aseguró en clara sintonía con el DT de Manchester City.