Después de la goleada 71 a 8 de Estados Unidos frente a Chile en el primer partido del Américas Rugby Championship, Argentina XV estaba obligado a ganar frente a Brasil para llegar en igualdad de condiciones al encuentro clave frente a los norteamericanos en la segunda fecha.

Como en cada edición del torneo, el único partido que puede presentar dificultades, y que puede definir el campeonato, es el que enfrenta al combinado nacional frente a Las Águilas. En 2016 y 2017 igualaron en 35 y 27 respectivamente mientras que el año pasado la victoria quedó en manos de los estadounidenses, que les serviría para coronarse como bicampeones del campeonato.

El historial con Brasil no refleja la misma igualdad; más bien muestra una absoluta superioridad que convierte el encuentro en un simple trámite para los argentinos. En 2016 ganaron 42 a 7, en 2017 79 a 7 y en 2018 28 a 8, consiguiendo en todos el bonus ofensivo.

En 2019 la historia no iba a cambiar, sino que iba a mejorar porque, al dominio al que Argentina somete a los Tupíes se sumó el objetivo cumplido de no conceder tries. Los únicos puntos de la visita llegaron por medio de un penal a los palos que el apertura Joshua Reeves, nacido en Auckland, Nueva Zelanda, cambió por tres puntos.

El resto del partido fue un monólogo de Argentina XV, que prevaleció en todas las facetas del juego menos en el scrum, la fortaleza histórica del país que se transformó en la debilidad de mayor urgencia en todos los niveles (Pumas, Jaguares, etc).

En el primer tiempo apoyaron Felipe Ezcurra, Jerónimo Ureta, Lucas Mensa y Gaspar Baldunciel para dejar el marcador 26 a 3 al entretiempo, mientras que en el segundo fue el turno de Mensa, de nuevo, Julián Domínguez, Javier Corvalán, que ingresó en el segundo tiempo por Nicolás Solveyra, y Agustín Segura para poner el 54 a 3 definitivo.

Los puntos altos que se pueden destacar de la perfomance de Argentina XV en Neuquén fueron la disciplina en defensa, con pocos penales y sin recibir ninguna tarjeta, la soltura a la hora de atacar sin buscar el orden perfecto y la correcta utilización del pie, sin abusar ni prescindir de él. Por el otro lado, lo único que se puede marcar como punto negativo, que no puede cambiarse de un partido para otro, es el retroceso del scrum, aunque con el correr de los minutos el equipo se adaptó a la situación y consiguió asentarse un poco más en esa formación durante el segundo tiempo.

La próxima fecha será el encuentro clave frente a Estados Unidos que puede definir quién se llevará la edición 2019 del Américas Rugby Championship en caso de que no se de ninguna sorpresa en el resto del calendario. Brasil, por su parte, recibirá a Canadá mientras que Uruguay hará lo propio ante Chile.