Carolina Marín superó sin problemas la operación de ligamentos cruzados a la que se sometió este martes luego de haber sufrido una rotura en la final del Masters de Indonesia, cuando se encontraba 9-3 arriba en el marcador ante la india Saina Nehwal.

Una vez que reciba el alta hospitalaria, que está estipulada entre el próximo jueves 31 y viernes 1, tendrá entre seis y ocho meses de recuperación aunque, según expertos, podría llegar a ser un período más extenso. Esto se debe a que los ligamentos de las mujeres son más frágiles que los de los hombres, por lo que son más propensos a sufrir lesiones y, en consecuencia, que el tiempo de reposo necesario sea mayor. Pese a esto, no sufrió daño en los meniscos, por lo que su carrera deportiva no corre peligro.

Es por esto que su entrenador Fernando Rivas no apunta al Mundial como la fecha de retorno, aunque tampoco la descarta. “No es nuestra prioridad. El objetivo sigue siendo pelear por ser cabezas de serie para Tokio, aunque tendremos que hacerlo en menos tiempo que las demás”, explicó el coach al diario Marca.

La cita mundialista se celebrará entre el 19 y el 25 de agosto en Basilea, tan solo dentro de seis meses y medio, por lo que pensar que Marín vuelva para esa fecha al 100% de su capacidad física sería utópico. La española no podrá defender el título que consiguió en la Copa del Mundo de 2018 en Huelva y que más puntos otorga para la clasificación a los Juegos Olímpicos de 2020.

Sin embargo, dentro de tanta negatividad, la campeona ya apareció en las redes sociales con un mensaje en su cuenta de Twitter en el que afirma que este tropezón no la hará caer definitivamente. A su vez, el Comité Olímpico Español publicó un video en el que se la ve en la camilla del hospital y les envía saludos a todos los fanáticos y deportistas que se solidarizaron con ella.

Hay que tener en cuenta que Marín fue una inspiración dentro del bádminton ya que con tan solo 25 años consiguió tres Mundiales, cuatro Campeonatos Europeos y una medalla de oro en Rio 2016. Las hazañas de la española se convierten en proezas al tratarse de un deporte dominado por los asiáticos, en el cual ella consiguió escalar al número 1 del ranking en 2016 y 2018.

Por Facundo Osa.