El Ogro Fabbiani transita por sus últimos meses como futbolista luego de lesiones y complicaciones físicas que marcaron un carrera que no terminó de despegar. El delantero habló con Efecto Selfie, de TyC Sports, y reveló el por qué de su retiro.

“Tomé la decisión por un bien personal, por todas las lesiones que tuve. Siento que le estoy robando el lugar a los más chicos y tengo que ser honesto. En este último tiempo quisiera darle una alegría a Merlo, que es el lugar donde soy feliz. Es un club que merece levantar”, manifestó el delantero del Lechero.

Fabbiani, quien confesó que en su paso por All Boys llegó a pesar 122 kilos, dejó en claro que a lo largo de su vida disfrutó “como no la disfrutan los futbolistas”, y que el cuidado frente a la balanza nunca fue determinante para él: “Hay algunos que no saben lo que es comer una milanesa, y comer una ensalada de frutas no les va a hacer pegarle bien a la pelota”, apuntó.

Además, recordó que el sobrepeso empezó a ser habitual luego de su aventura europea: “Después de volver de Europa empecé a engordar, pero eso nunca me jugó en contra. Por la habilidad que tengo y por cómo uso el cuerpo, me favoreció”.

Por último, el Ogro criticó a “las lacras que siguen existiendo en el fútbol”, haciendo mención a los representantes y su injerencia sobre los chicos: “Hoy la mafia del fútbol está complicada y cuando sea técnico voy a cambiar un poco eso, por lo menos donde me toque dirigir. El jugador es muy honesto, pero la gente que la rodea deja mucho que desear”, aseveró.