Una victoria fue la que separó a Denver de los playoffs en la temporada 2017/2018, en la que finalizó noveno en el último partido tras perder con los Minnesota Timberwolves en una situación en la que el ganador se quedó con el último cupo del oeste.

Esta cuasi eliminación caló hondo en las oficinas del Pepsi Center aunque también fue una señal positiva sobre la dirección que el presidente Stan Kroenke tomó. Es por esto que no hubo grandes cambios en el núcleo duro del equipo sino movimientos que apuestan por la sorpresa de jugadores infravalorados.

El ejemplo más gráfico fue la selección de Michael Porter Jr en la decimocuarta selección del draft 2018, luego de la experiencia fallida de traspasar a Donovan Mitchell a Utah en la edición 2017. El ala pivot de 20 años fue uno de los mejores jugadores en la secundaria, se quedó con el MVP del McDonald´s All-American y fue nombrado Gatorade Player of The Year gracias a su promedio de 36 puntos y 13 rebotes por partido.

Pese a haber sido comparado con Kevin Durant, su carrera tuvo un vuelco cuando, en su debut en el baloncesto universitario, sufrió una hernia de disco que, tras pasar por el quirófano, lo mantuvo casi toda la temporada fuera de las canchas. Solo disputó tres partidos con Missouri, en los que promedió 10 puntos, 6,7 rebotes pero con una baja efectividad de 33,3% de tiros de campo y 30% de tiros de tres.

Sin embargo, en Denver apostaron por Porter Jr ya que no tenían nada que perder. El único prospecto elegido por detrás de la 14° posición que está llamado a tener un gran desarrollo es Lonnie Walker IV, drafteado en la 18° selección por los San Antonio Spurs. Además, las franquicias tienen que estar cada vez más atentas a este tipo de jugadores ya que nadie quiere subestimar experiencias como la de Joel Embiid, quien, tras dos temporadas que no pudo jugar en su totalidad por lesiones en la rodilla, se convirtió en uno de los pivots más dominantes de la liga.

Pero, a un mes del inicio del partido inaugural, Porter se sometió a una segunda operación de espalda, enfocada en los espasmos que sufría, y el resultado fue mejor de lo que se esperaba. Las predicciones indicaban que se perdería casi toda su temporada de rookie pero, en contrapartida, estaría disponible para el primer encuentro ante Los Ángeles Clippers.

Tras esta decisión, el manager general Tim Connelly se enfocó en la preservación del equipo que estuvo a un partido de acceder a los playoffs en la última campaña. Renovó los contratos de Nikola Jokic por cinco años y 148 millones de dólares, transformando al pivot en el jugador franquicia de los Nuggets, y de Will Barton por 54 millones en cuatro años, quien tendría todos los números para ser el alero titular.

Luego de deshacerse de algunos contratos mediante acuerdos con Brooklyn y Philadelphia, Denver se retiró del mercado al acordar la llegada de Isaiah Thomas por un año y dos millones de dólares para aportar profundidad al banco de suplentes y poder dar más descanso a Jamal Murray. Hay que tener en cuenta que Thomas no contaba con varias ofertas debido a la pobre participación de su último año, tanto en los Cleveland Cavaliers como en Los Ángeles Lakers, donde brilló un poco más que en los Cavs.

PLANTEL:

BASES: Jamal Murray, Isaiah Thomas, Monté Morris.

ESCOLTAS: Gary Harris, Malik Beasley, DeVaughn Akoon-Purcell

ALEROS: Will Barton, Tyler Lydon, Torrey Craig, Jarred Vanderbilt.

ALA PIVOTS: Paul Millsap, Trey Lyles, Michael Porter Jr, Juancho Hernángomez.

PIVOTS: Nikola Jokic, Mason Plumlee, Thomas Welsch.