Maratónica muestra de talento brindaron sobre el césped de la catedral del tenis británico, el serbio Novak Djokovic y el suizo Roger Federer, en lo que fue consagración de Nole tras levantar dos puntos para partido adversos y definirlo a su favor en el tie break del quinto set.

Los dos tenistas, junto al español Rafael Nadal, han ganado todos los Grand Slam desde la temporada 2017 a la actualidad. Y luego de ver la final se entiende por qué se mantienen en la cumbre pese a que la edad ya empieza a acorralarlos. Casi cinco horas de final para el campeón, de 32 años, y para el gran tenista suizo, quien roza los 38, con un marcador de 7-6 (5), 1-6, 7-6 (4), 4-6 y 13-12.

El número 1 del mundo, que ahora elevó a 26-22 su récord en los cruces mano a mano, salió victorioso luego de imponerse aprovechando el tie break en cada uno de los sets que quedaron a su favor. Por su parte, Federer contó con dos puntos para partido que lo dejaron a un paso de lograr su novena corona en Wimbledon.

En el primer capítulo Nole se impuso tras 58 minutos, adelantando la reñida final que estaba por configurarse. Sin embargo Federer respondió rápidamente y en apenas 25′ aprovechó sus tres quiebres para emparejar con un claro 6-1.

La batalla se encaminó de nuevo para el oriundo de los balcanes y una vez más por la vía del tie break, para celebrar allí por un acumulado de 7 a 4. En ese momento la balanza pudo inclinarse definitivamente a su favor pero el expreso suizo no lo quiso así, quebró el servicio y lo confirmó para sellar el cuarto capítulo por 6-4.

La última manga paralizó los corazones en el All England con quiebres por cada lado que no se pudieron confirmar: Djokovic se adelantó pero Federer niveló inmediatamente y el marcador se encarriló hasta el 12 iguales, mientras la tensión entre ambos también crecía a la par. Allí el tie break entró en juego por primera vez en el quinto set y la mejor raqueta del ranking ATP liquidó el asunto por 7 a 3 para bajarle la persiana a una final difícil de olvidar.