La Sanzaar confirmó el cambio de formato que tendrá la competencia a partir del 2018, donde volverá a tener 15 participantes en lugar de los 18 actuales. La máxima entidad del rugby en el hemisferio sur dejó en manos de las uniones sudafricana y australiana la decisión de a qué equipo cortar. La caída del nivel, la falta de concurrencia a los estadios, lo dificultoso que se hace para los aficionados seguir los partidos ya que el torneo se juega en 15 husos horarios diferentes y las perdidas económicas son los principales argumentos para dar el paso atrás.

El CEO de la Sanzaar Andy Marinos declaró a los medios “Sanzaar no puede seguir ignorando el feedback que ha recibido de los aficionados, las partes involucradas y sus socios comerciales en torno a la integridad del formato de la competencia y las actuaciones de los equipos. Queremos ver un certamen atractivo, vibrante y competitivo”.

En Australia se habla del posible corte de Western Force a pesar de no ser el último equipo australiano en ingresar al torneo; el equipo de Perth tiene problemas financieros y la Unión australiana debió darle un rescate financiero para que pueda competir este año, además de que nunca logró clasificarse a los Playoffs.

En Sudáfrica la situación es más difícil ya que deberá bajar a dos equipos; por rendimiento se especula que Kings y Cheetahs no participaran del próximo torneo, pero ambos equipos tienen factores a favor para su continuación. Kings es el equipo que representa a Estern Cape, zona en la que son formados mayor cantidad de jugadores de raza negra. Cheetahs pro su parte solamente clasificó una vez a los playoffs y representa a la región Free State, zona en la que el rugby es muy fuerte.

La Unión sudafricana pone en carpeta dos alternativas; la primera es fusionar cuatro equipos, Kings con Cheetahs y Lions con Bulls, ya que pertenecen a la misma región y están separados por pocos kilómetros. La segunda opción es armar un sistema de ascenso y descenso entre los equipos sudafricanos para que todos tengan la posibilidad de participar del Súper Rugby.

El sistema volvería a la raíz del Súper Rugby, 15 equipos en tres conferencias formadas por los cinco equipos neozelandeses, otra por los cuatro australianos y la franquicia japonesa y la tercera los cuatros sudafricanos más Jaguares.

Cada franquicia jugará 16 partidos en temporada regular, ocho en la conferencia y ocho contra las otras dos conferencias (cuatro con cada una). Ahora cada franquicia jugara contra 12 de las 14 que disputan el torneo y clasificarán los tres primeros de cada conferencia más los cinco mejor clasificados en la tabla general.