Luego de empezar fuerte esta competencia y mantenerse a la caza de la punta, la fortuna jugó a favor del español Dani Sordo en el Power Stage cuando Ott Tänak perdió la dirección del Toyota Yaris, lo que se tradujo en más de dos minutos y así el piloto que alterna su butaca con Sebastien Loeb consumó un éxito que era esquivo hace seis temporadas.

La labor de Tänak venía siendo incontestable para el resto de los pilotos, y quedaba claro que solo un problema mecánico podía detenerlo. A fin de cuentas una vez más quedó demostrado la importancia del medio mecánico, que parece ensañarse con el piloto de mejor actualidad. No obstante el estonio se transformó en el nuevo líder del Mundial con 150 unidades, cuatro más que Ogier.

A fin de cuentas Sordo se llevó la competencia con 13.7 segundos sobre el finlandés Teemu Suninen en el mejor Ford Fiesta del M-Sport tras un enorme fin de semana para él. El podio lo completó otro Hyundai, el del noruego Andreas Mikkelsen, quien superó por nueve décimas al galés Elfyn Evans al quedarse con los cuatro tramos del domingo y por consiguiente con los cinco puntos del Power Stage.

Al mencionado quinto puesto de Tänak lo siguió Thierry Neuville, también estuvo preso de complicaciones tanto el viernes como en la jornada de ayer. Así el belga se mantuvo en el tercer lugar en la lucha por el título, ahora con siete unidades respecto del nuevo líder.

Los últimos dentro de los puntos fueron el finlandés Esapekka Lappi (Citroën) y el británico Kris Meeke (Toyota), en séptimo y octavo lugar tras un fin de semana magro para ambos. Peor fue la renta para dos pesos pesados como Jari-Matti Latvala y Sebastien Ogier: el finés culminó 19no y apenas rescató dos unidades del Power Stage, mientras que el campeón sumó cuatro en el tramo final que igualmente no alcanzaron para defender la cima del mundial.

Ahora se vendrá un parate importante en el calendario que servirá para tomar aire rumbo a lo que aparece como una infartante definición al igual que en los últimos años. La próxima parada del WRC será recién del 1 al 4 de agosto en los bosques de Finlandia.