Luego de dominar prácticamente desde el inicio de la actividad el viernes pasado el estonio Ott Tänak se impuso en la primera edición del Rally Chile dentro del campeonato mundial. Así el piloto principal de Toyota logró redimirse de la frustración en Córdoba.

El Yaris con el número ocho pintado en los laterales estuvo por delante en el clasificador dejando atrás los 15 títulos del mundo que han sabido lograr Sebastien Ogier (Citroën) y Sebastien Loeb (Hyundai), animando la lucha por los últimos escalones del podio.

La diferencia que supo lograr Tänak resultó tranquilizadora de cara al cierre para cruzar la meta con 23.1 segundos sobre el oriundo de Gap en los Alpes franceses, quien sin embargo se marchó de Chile como nuevo líder del Mundial superando al propio estonio por diez unidades.

Loeb firmó su mejor actuación al comando del i20 en el calendario reducido que afronta en este 2019 superando por más de un minuto al galés Elfyn Evans con el Ford Fiesta del M-Sport. Detrás se encolumnaron su compañero Teemu Suninen, el también finlandés Esapekka Lappi (Citroën), el noruego Andreas Mikkelsen -lejos del segundo lugar en el Rally Argentina- y Kris Meeke, dejando atrás un fin de semana con complicaciones.

Las posiciones del Power Stage entregaron los cinco puntos extra para Tänak mientras que el resto se repartió entre Ogier, el finés Jari-Matti Latvala (quien finalizó 11° por problemas en su auto tras ser tercero), Loeb y Meeke.

El abandono aparatoso de Thierry Neuville en la jornada de ayer dejó al belga sin puntos al no poder reengancharse hoy para al menos buscar los puntos de la etapa final. Así cayó al tercer lugar en el clasificador.

Chile pasó el examen con creces y la próxima cita del WRC será en la clásica prueba de Portugal, con los tramos colmados de gente, los molinos de viento y el salto de Fafe, de cara a la séptima fecha.