De la mano de Stephen Curry, Draymond Green y Klay Thompson, el equipo de Steve Kerr logró revertir una desventaja de 17 puntos para vencer a Portland en tiempo extra ante el delirio de su gente.

Pese a la baja del alero estrella Kevin Durant y el pívot DeMarcus Cousins, Curry demostró su valía al anotar 37 puntos, bajar 13 rebotes y repartir 7 asistencias para el dueño de casa que así jugará la quinta final consecutiva, un verdadero récord en la mejor liga del mundo.

Además el éxito de los Warriors se justificó también con las actuaciones de Green, con 18 puntos, 14 rebotes y 11 asistencias, y Thompson (17p, 6rb y 2as). Enfrente el pívot Meyers Leonard anotó 30 puntos y bajó 12 rebotes, y además se destacaron Damian Lillard y CJ McCollum, con 28 y 26 puntos, respectivamente.

Luego de los títulos en 2015, 2017 y 2018 los Warriors van por un nuevo anillo frente a un rival que aún no conoce ya que en el Este todo está por definirse: Milwaukee Bucks vence 2-1 a Toronto Raptors.