Se acabó la lucha en búsqueda del monarca de esta temporada de Fórmula 1: Lewis Hamilton quebró la línea de Juan Manuel Fangio y en Austin, un escenario que le cae perfecto a Mercedes, festejó su sexta corona y la quinta con la escudería alemana.

Tras 56 vueltas en el trazado texano el triunfo fue para Valtteri Bottas, siendo el cuarto que el finlandés registra en el año. Sin embargo el esfuerzo por superar a Hamilton, algo que consiguió a tres giros del final, de nada sirvió para evitar la prematura consagración de su compañero a falta de Brasil y Emiratos Árabes Unidos.

Fiel a su costumbre Hamilton intentó llevarse la carrera, y a poco estuvo de lograrlo con la estrategia de Mercedes y su gestión de neumáticos partiendo desde el quinto lugar. Sin embargo Bottas logró darle caza, y sin que el Red Bull de Verstappen pueda hacer lo propio, el británico aguantó con la matemática a su favor (debía ser noveno o peor para no celebrar).

Ferrari, quien tuvo su primera triunfal en el Mundial, retrocedió nuevamente y hoy tuvo un día oscuro donde apenas colocó a Charles Leclerc en el cuarto lugar, luego del temprano abandono de Sebastian Vettel por la rotura de la suspensión trasera derecha.

La zona de puntos se completó con una gran remontada de Alexander Albon, quinto en el otro Red Bull tras un toque en el giro inicial, y detrás se ubicaron ambos Renault, Daniel Ricciardo (6°) y Nico Hulkenberg (10°), y también los dos McLaren, con Lando Norris y Carlos Sainz en séptimo y octavo lugar. Por su parte Sergio Pérez (Racing Point) cerró en décimo luego del toque con Daniil Kvyat (Toro Rosso) que terminó en sanción para el ruso.

Está claro que Hamilton llegó a la Fórmula 1 para quedarse con la historia grande. Hoy sumó la corona que le permitió desempatar con el Chueco de Balcarce. Ahora solo tiene por delante a Michael Schumacher como máximo campeón con 7. Pero a este ritmo es cuestión de tiempo para que un nuevo Hammer time del rey de la F1 se haga presente.