Una final anticipada. Así se podía definir en la previa al encuentro entre Irlanda e Inglaterra al tratarse del segundo y del cuarto mejor equipo del ranking de la International Rugby Board (IRB) y de los que se dividieron los últimos cinco títulos del Seis Naciones.

La mayoría de los expertos esperaban un encuentro cerrado y con pocos puntos dada la fortaleza física de ambas defensas, y así lo fue durante los primeros 40 minutos. Dos seleccionados que se midieron en el principio probando a los tres del fondo con distintos kicks, la respuesta de los fowards en la primera línea de defensa y el manejo de las parejas de medios.

Sin embargo, cualquier plan de juego quedó desbaratado con el try de Jonny May al minuto de juego. Owen Farrel sirvió a Elliot Daly con un gran pase plano que dejó pagando a Keith Earls y abrió el espacio para que el fullback tomara la marca de Henshaw y asistiera a May.

El cimbronazo afectó a Irlanda pero no fue un golpe letal pero le costó recuperarse. Sin embargo, las manos de Conor Murray y el lanzamiento de juego por parte de Johnny Sexton, junto con algunos penales forzados, volvieron a poner al Trébol en territorio rival. Line y maul, formación bien pulida para los irlandeses, en las cinco yardas de Inglaterra sumado a varios pick and go terminaron resultando en el try de Cian Healey.

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La alegría de los locales sólo duro cinco minutos ya que la Rosa volvió a meterse en partido a base de tackles muy duros, una defensa agobiante, que salía de punta y pareja, que hacía retroceder a Irlanda. En una de las incursiones inglesas, Elliot Daly metió un rastrón cruzado que Stockdale no se animó a despejar en su propio ingoal, Nowell lo tackleó de tal manera que el wing irlandés perdió el control de la pelota, situación que aprovechó Daly para convertir el segundo try de su equipo.

Con un penal de Farrell con el tiempo cumplido, Inglaterra se fue al entretiempo 17 a 10 arriba en el marcador habiendo doblegado a Irlanda en casi todas las facetas del juego, aunque todo podía cambiar para la segunda parte.

Los segundos 40 minutos sirvieron para dejar en evidencia la pérdida de costumbre del seleccionado irlandés de ser el dominado. Luego de 12 partidos consecutivos invictos, la Rosa llegó al Aviva Stadium, impuso condiciones y el elenco dirigido por Joe Schmidt simplemente no encontró respuestas.

La dureza de la defensa inglesa, que obligó a Earles a retirarse a los 55 minutos por dos tackles a destiempo que recibió en el primer tiempo, y la imposibilidad de salir jugando con pelota dominada de su propio campo incomodó al Trébol que, al mismo tiempo, vendió barata la derrota.

El doblete de Henry Slades, uno de primera fase y otro de intercepción en las 25 yardas irlandesas, sepultó cualquier esperanza de remontada, inclusive con el try posterior de John Cooney.

Así fue como se terminó el último partido de esta primera fecha del Seis Naciones, que había comenzado el viernes con la victoria 24 a 19 de Gales sobre Francia, después de haberse ido 16 a 0 abajo al entretiempo, y el triunfo de Escocia sobre Italia por 33 a 20, que lo deja como único líder del torneo junto a Inglaterra por el bonus ofensivo.

La próxima fecha será entre el sábado 9 y el domingo 10 de febrero con los cruces entre Escocia e Irlanda, Italia y Gales e Inglaterra y Francia.