Dos victorias seguidas había conseguido Jaguares en la segunda y tercera fecha del Super Rugby, pero, al mismo tiempo, dos podían ser las derrotas en el torneo si hoy caían en el Ellis Park ante Lions, el artífice de la única derrota de los argentinos en el debut por 25 a 16.

De movida los locales se hicieron fuertes en el contacto, los rucks y los lanzamientos de juego, neutralizando la presión característica de los visitantes. Así fue como Jaguares tuvo que dedicarse a defenderse durante la mayoría del primer tiempo y, a la vez, no cometer penales ni errores de manejos que terminaran en scrums debido a la superioridad de Lions en esa formación.

Sin embargo, por más eficiente que sea, un equipo no puede depender exclusivamente de su defensa a lo largo de todo el partido. Esto derivó en tries de Rhyno Herbst, después de varias fases en las 22 rivales, Elton Jantjies, luego de una combinación con Schoeman, y Kwagga Smith, que pusieron el parcial 19 a 3 a favor del equipo sudafricano. Hay que destacar que con la primera conversión, Jantjies se convirtió en el quinto jugador en superar la marca de 1000 puntos en la competencia.

Con poco juego y manejo del balón, Jaguares descontó rápidamente de la mano de Ramiro Moyano, que había ingresado por el lesionado Emiliano Bofelli. El tucumano recibió un kick cruzado de Díaz Bonilla y se bancó un doble tackle para apoyar en la bandera.
Ya con los dos equipos sufriendo el cansancio propio del final del primer tiempo, la alegría duró poco para Jaguares ya que el equipo de Gonzalo Quesada sufrió la conquista de Wandisile Simelane, que aprovechó una pelota suelta producto de un error de manejo y corrió sin oposición hacia el ingoal. N obstante Lions fue golpeado por la respuesta de Julián Montoya luego de un line-maul.

En la segunda mitad, con el resultado 26-13, los sudafricanos remataron al equipo argentino, que no encontraba respuestas en el scrum ni en la defensa. Los tries de Schoeman y Skosan por duplicado en los primeros diez minutos dejaron el partido casi sentenciado, de no ser por la remontada final de la visita.

Ya sin presiones por el abultado resultado y con aire renovado por las modificaciones, Jaguares se lanzó a jugar. La mayoría de las conquistas llegaron a base de line-maul, algo extraño si se considera que se le anotó en cuatro ocasiones por esta vía a un equipo como Lions, de la mano de Julián Montoya, al igual que en el primer tiempo, y Gaspar Baldunciel.
Sobre el final, Cubelli aprovechó el ciego para habilitar a Matías Moroni, quien corrió más de 50 metros y apoyó sin problemas debajo de los postes. El try del exhombre de CUBA, sumada la estocada final que propinó Joaquín Tuculet, sirvieron para quitarle el bonus ofensivo a Lions, que esta vez sólo sumó cuatro puntos en la conferencia más difícil del Super Rugby.

Luego de esta derrota, Jaguares continúa con nueve puntos de cara a la quinta fecha en la que se medirá frente a Stormers, también en Sudáfrica, antes de emprender la vuelta a Argentina.