Nacido en La Plata hace 67 años, Julio Velasco tuvo una extensa y prestigiosa trayectoria en el vóleibol mundial, con pasos por las selecciones masculinas de Italia, República Checa, España, Irán y Argentina. Se inició en Ferro Carril Oeste y enseguida comenzó a construir su historia con la celeste y blanca. Su gran capacidad lo hizo cruzar el charco y ganarse rápidamente el reconocimiento de todos.

“Velasco fue, es y siempre será un símbolo de nuestra sociedad y de nuestra ciudad. En nombre de todos en Modena Volley, tenemos la intención de agradecerle por lo que hizo como hombre y como entrenador cada vez que fue llamado para representarnos”, escribió Catia Pedrini, presidente del club italiano, en el comunicado oficial que difundieron a través de su web.

Como entrenador de Modena, Velasco ganó diez títulos: cuatro Ligas de Italia, tres Copa Italia y una Champions League. Aunque el máximo reconocimiento internacional llegó estando al frente del seleccionado masculino de Italia, al cual dirigió entre 1989 y 1996, y con el que gritó campeón en los Mundiales de Brasil 1990 y Grecia 1994. Además, ganó un Campeonato Europeo, la Liga Mundial y una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Su trabajo con el seleccionado de Irán lograría llevar su nombre a otro nivel, consagrándose en el continente asiático y como uno de los mejores entrenadores del planeta. Entre 2011 y 2014, el argentino logró transformar un seleccionado con poca historia y sin cultura en la disciplina en una verdadera potencia mundial. Luego, regresaría a nuestro país para comandar a la Selección Argentina.

El oro conseguido en los Juegos Panamericanos de Toronto, el segundo título de nuestro seleccionado en la historia de esta competición después del que se había conseguido en Mar del Plata 1995, fue lo que vino a coronar un proceso formativo que no dejaría de transformar el vóleibol de nuestro país. Si bien su contrato era hasta después de Tokio 2020, decidió anunciar su renuncia luego del Mundial de talia y Bulgaria, en el que Argentina terminó 15°.
Su decisión estaba tomada: regresar a Módena para dirigir unos años más y estar cerca de su familia. Sin embargo, luego de algunos meses. Decidió poner punto final a su carrera como entrenador. Se retira Julio Velasco, un hombre que trascendió fronteras por su calidad humana y su don de maestro. Su legado, más allá del vóley, es inimaginable.