El año del campeonato mundial de rally comenzó fuerte en los caminos de Montecarlo, con una edición que demostró lucha en el podio pero también un contraste con el resto de la grilla que no logró seguir el ritmo de punta. Thierry Neuville, Sebastien Ogier y Elfyn Evans se enfrascaron en una batalla que finalmente tuvo al belga como vencedor.

Este domingo, en los cuatro tramos celebrados, el piloto de Hyundai fue el vencedor para revertir su tercer puesto de ayer y pasar al frente en la general cuando quedaban dos tramos. Luego, lejos de levantar el pie, siguió exigiendo a su i20 y cerró con el plus de obtener los cinco puntos que premian al ganador del Power Stage.

A fin de cuentas el cinco veces subcampeón del mundo, quien más que nadie busca la corona de esta temporada, abrió una brecha de 12,6 segundos sobre Ogier y de 14,3 sobre el británico, ambos debutando con el Yaris. ¿El resto? A más de tres minutos.

En la etapa final, que otorga puntos a los cinco primeros, Neuville logró superar por apenas 16 milésimas de segundo a Ogier y por ello abrochó cinco unidades más a su causa. Teemu Suninen, Elfyn Evans y Esapekka Lappi embolsaron tres, dos, y uno respectivamente.

Así el galés cerró un debut más que positivo en Toyota, mientras los finlandeses del M-Sport revirtieron un inicio difícil y culminaron en octavo y cuarto lugar respectivamente. Otro coterráneo, Kalle Rovanperä, se adueñó del quinto lugar mientras suma experiencia en su paso a la categoría superior.

Por su parte el nueve veces campeón del mundo, Sebastien Loeb, se mostró errático y cedió cinco minutos para acabar sexto, apenas superando al japonés Takamoto Katsuta con el último Yaris alineado. Mientras tanto el británico Gus Greensmith perdió más de una hora y clasificó 63°.

Pasó Montecarlo y dejó muestra de que Neuville buscará a fondo luchar por ese título esquivo. Es cierto que el campeón Tänak abandonó rápido a la contienda, pero el belga se repuso ante el desafío que planteó Toyota, en lo que promete ser una batalla sin cuartel.