El partido de este martes ante Indiana Pacers dejó un sabor agridulce para LeBron James. Es que el alero de 34 años convirtió 18 puntos y llegó a los 32 mil, quedando en el quinto lugar histórico de la NBA detrás de Michael Jordan (32.292), Kobe Bryant (33.643), Karl Malone (36.928) y el inalcanzable Kareem Abdul-Jabbar (38.387). Sin embargo también fue una de sus peores noches puesto que su equipo perdió 136-94, quedando abajo por 42 de diferencia, con lo que significó la peor derrota en toda su carrera.

Al finalizar la temporada 2017/18 James tomó la decisión de cambiar nuevamente de franquicia. Dejó a los Cleveland Cavaliers para apostar a unos jóvenes Los Angeles Lakers que trataban de resurgir luego de que, tras el retiro de Kobe Bryant, se quedaran sin un jugador estrella. Además, los Lakers no se clasifican a los Play Off desde 2013. Pero lejos está este presente de ser lo esperado puesto que actualmente se encuentran 10º en la Conferencia Oeste con 27 victorias y 27 derrotas, a dos puestos de la post-temporada.

La promeses no explotan (Lonzo Ball por caso del que más se esperaba) y el equipo no se termina de formar. A la espera están del posible intercambio con New Orleans Pelicans por Anthony Davis, el ala-pivot que en esta temporada está promediando 29.3 puntos y el cual querría cambiar de aires, mientras que hoy se anunció el fichaje del triplista Reggie Bullock proveniente de Detroit Pistons.

Cabe destacar que LeBron viene de estar casi un mes inactivo luego de una lesión en la ingle, por lo que el entrenador Luke Walton lo reemplazó a falta de 2:06 minutos y lo mantuvo en el banco hasta el final del encuentro, no valía la pena arriesgarlo. Para los Pacers, que no contaron con su figura Victor Oladipo, Bogdan Bogdanovic se despachó con 24 puntos, Myles Turner con 22 y se encuentran cuartos en la Conferencia Este con 35-19.