En Kumagaya, poniéndole punto final a la actuación en esta novena Copa del Mundo de rugby, Los Pumas se florearon ante el equipo norteamericano para al menos aliviar la pena que dejó la temprana eliminación al no superar el corte en el Grupo C.

Apelando a la rotación (solo Santiago Socino no sumó minutos) el Bocha le dio su chance a aquellos nombres que hasta aquí no habían tenían protagonismo contra Francia, Tonga e Inglaterra. No obstante se dio una frescura -ante un equipo menor- que permitió sumar siete tries en lo que fue triunfo 47-17.

El centro Juan Cruz Mallía se destacó anotando un doblete, al igual que el fullback Joaquín Tuculet. Además el cordobés tuvo activa participación en las conquistas de Nicolás Sánchez y Gonzalo Bertranou, en lo que fue la apertura y el cierre de la goleada.

Además Jerónimo De la Fuente puso el restante try luego de una corrida de Santiago Carreras, quien junto a Bautista Delguy aportó también gran explosión por las puntas. Por su parte, Estados Unidos apenas pudo responder con un doblete del capitán Blaine Scully, tras un kick perfecto de Alan MacGinty y decorando el score en el cierre, y también con la potencia de Paul Lasike.

Por último, la despedida en Japón 2019 vio el retiro internacional de Juan Manuel Leguizamón, sobreviviente de aquel equipo que alcanzó el bronce en 2007. El santiagueño jugó todo el partido redondeando 87 caps con esta camiseta, para igualar la línea de Felipe Contepomi y quedar como escolta de Agustín Creevy entre los jugadores con más presencias.

Con la clasificación al Mundial 2023 asegura con este éxito, lo que viene será mirar puertas adentro para repensar el futuro del rugby argentino y potenciar las estructuras que le han permitido crecer en los últimos años, pero encontrando una vez más la claridad en el juego que hoy luce perdida.