En lo que pudo haber sido el último juego en el Oracle Arena, que después de 47 años dejará de ser la casa de los actuales bicampeones de cara a la próxima campaña, el equipo visitante se sintió en su salsa una vez más para firmar una decisiva nueva victoria fuera de casa. El quiebre definitivo del partido se dio en el tercer cuarto, cuando Leonard sumó 17 de sus 36 puntos, encabezado el ataque letal de los Raptors, que ganaron es parcial por 37-21 para quedar de cara al éxito final.

Además de su efectividad frente al aro, Kawhi sumó 12 rebotes, 3 robos, 2 asistencias y 1 tapa para confirmar su valía en estas finales que hasta aquí lo tienen como el seguro MVP de alzar la corona, al igual que en 2014 cuando se consagró campeón al lado de Manu Ginóbili en San Antonio Spurs. Asimismo en la noche de California se volvió a destacar el español Serge Ibaka, quien sumó 20 puntos en 22 minutos.

En la vereda de enfrente los Warriors no tienen vuelta atrás: deberán ganarlo todo para revertir la situación y los números no acompañan ya que solo los Cavaliers de LeBron James -justo ante los Warriors en las finales del 2016- pudieron dar vuelta un 1-3 para lograr el título. Los 28 puntos de Klay Thompson, quien no jugó el partido 3 por una molestia en el tendón de la corva de su pierna izquierda, y los 27 que aportó el jugador franquicia Stephen Curry, no fueron suficientes para el local que una vez más sufrió en carne propia la ausencia de Kevin Durant, desequilibrante en ofensiva pero también vital para contener los ataques rivales.

El lunes en suelo canadiense puede decretarse el triunfo más importante en la vida de los Raptors, aquel que permita coronar la temporada con el título de campeón en la liga más importante del básquet mundial. El escenario parece definido para un quinteto en alza ante unos Warriors que lucen cada vez más golpeados.