Los duros caminos de ripio y piedra de esta octava edición del Rally de Turquía no fueron obstáculo alguno para la escudería Citroën, que logró un importante 1-2 para volver a meterse en pelea por la corona de la mano de Sebastien Ogier, quien además sumó su primera victoria en esta prueba.

El francés superó por 34,7 segundos a su compañero Esapekka Lappi, siendo el único que logró seguirle el ritmo en un clasificador que parecía definido antes de los cortos tramos de hoy. Por su parte el noruego Andreas Mikkelsen cerró el podio a más de un minuto de la cima, demostrando su predilección por pruebas de este estilo.

Además la cita transcontinental provocó el retorno de la paridad en la lucha por el título. Ogier salió airoso con una gran estrategia de neumáticos y así se llevó un triunfo que le permitió quedar a 17 puntos de Ott Tänak, gran perdedor del fin de semana.

El estonio fue víctima una vez más de la poca confiabilidad del Yaris, y un fallo eléctrico lo dejó a pie en la jornada de ayer. Este domingo se reenganchó y al menos rescató el pleno de cinco puntos en el Power Stage.

Para el tercero en discordia, el belga Thierry Neuville, la undécima fecha no resultó positiva a fin de cuentas. Llegó a la cita como escolta de Tänak y se retiró a 30 del líder: 180 contra 210. El octavo puesto final, luego de perder el tren con un vuelco provocado por la poca visibilidad, lo dejó con amargo sabor de boca. Al menos redujo la sangría con el segundo lugar en el tramo decisivo.

En el clasificador final las amplias diferencias hicieron nula la lucha de este domingo. El finlandés Teemu Suninen, del M-Sport, logró dar cuenta de Daniel Sordo (Hyundai) por casi un minuto. Detrás del español aparecieron el finlandés Jari-Matti Latvala y el británico Kris Meeke, en sexto y séptimo lugar con la misión de sumar y en una versión muy diferencia a la entregada en Alemania. Por último el debut en la categoría de Pontus Tidemand lo encontró colista por detrás de Neuville.

Con solo tres fechas que quedan por delante -Gran Bretaña, España y Australia- todo puede pasar en el WRC y tanto Tänak, como Ogier y Neuville, no terminan de sacarse ventajas y cada uno tiene armas con las qué imponerse.