La firme convicción del hijo mayor y el legado de sangre que lo une al deporte parecen ser motivos suficientes para Jimuel Pacquiao, quien comenzó a entrenarse en el duro ambiente a pesar de la negativa de su progenitor. En su primera pelea amateur, empató en lo que fueron dos rounds desarrollados en el Budnikov Martial Arts Alabang, en Muntinlupa City.

“Me duele que boxee, ya que sabe lo duro que es. Le dije que su papá boxeó sólo para salir de la pobreza”, explicó Manny en unas declaraciones a ABS-CBN tras el primer desafío de su hijo. El primer combate de la leyenda de 40 años fue en enero de 1995 y lo hizo a cambio de USD 20. Ahora cuenta con una fortuna estimada de más de USD 500 millones, pero no se olvida de las carencias y el sacrificio que tuvo que afrontar en sus comienzos

“El boxeo es mi pasión, quiero representar a mi país como deportista”, sostuvo el mayor de sus sucesores, cuyo objetivo es mantener bien alto el apellido de la familia, sin dudas uno de los mejores boxeadores blancos de la historia.