En el debut de Mugello, una pista que encantó a todos los pilotos, Hamilton fue de menor a mayor: se sobrepuso a una mala largada, luego dio cuenta de Bottas en el primer relanzamiento y aguantó en la segunda y última partida detenida. Así el campeón del mundo logró el sexto triunfo de 2020 y quedó a solo un paso de empatar el récord de Michael Schumacher.

En la carrera que celebró los 1000 Grandes Premios de Ferrari, el triunfo de Mercedes se estableció de principio a fin. Entre Hamilton y Bottas cambiaron de manos el 1, pero a fin de cuentas el piloto británico terminó celebrando con tranquilidad.

Los altercados en Mugello estuvieron a la orden del día, producto de un trazado veloz y sin los grandes escapes a los que están acostumbrados los pilotos. Aquí los errores se pagan en la leca, y así los abandonos fueron tantos que apenas 12 máquinas culminaron esta novena fecha del Mundial.

En el inicio Hamilton perdió la punta rápidamente a manos de Bottas. Sin embargo, los choques en el pelotón cambiaron el escenario con el saldo de perder a Max Verstappen (Red Bull), tocado desde atrás el Alfa Romeo de Kimi Raikkonen. Cuando el Safety Car dejó la pista se produjo la primera bandera roja tras un violento choque que dejó fuera a Kevin Magnussen (Haas), Carlos Sainz (McLaren), Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo) y Nicholas Latifi (Williams). Con la reanudación, el finlandés fue quien sufrió la pérdida de adherencia y así Hamilton recuperó la punta.

Sin cambios entre los Mercedes a la hora de las paradas en boxes, recién sobre el giro 45 el duro impacto del canadiense Lance Stroll contra las defensas, producto de un pinchazo en su Racing Point, le puso picante al cierre. En ese segundo y último relanzamiento Hamilton aguantó como pudo, mientras Bottas perdía terreno y era superado por Daniel Ricciardo (Renault). Esos nueve giros finales mostraron lucha por el podio, y por fin el tailandés Alexander Albon encontró su redención tras dar cuenta del australiano y así trepar al tercer lugar.

Dentro del top ten ingresaron Sergio Pérez (Racing Point), Lando Norris (McLaren), Daniil Kvyat (AlphaTauri), Kimi Raikkonen y las Ferrari de Charles Leclerc y Sebastian Vettel. Sin embargo, el finlandés fue recargado por lo que su reemplazante en el Cavallino trepó un puesto y un GP 1000 con sabor a poco.

Pasó Mugello, dejando una primera experiencia positiva y además permitiendo el retorno del público con 2800 personas que estuvieron habilitadas. Se viene Rusia, dentro de dos semanas, en una pista donde Mercedes es el único que sabe de victorias.