Cambios en la cima, abandonos, incidencias ajenas a la prueba e incertidumbre en los tiempos entregó este viernes en la isla de Cerdeña, hogar de la octava fecha del WRC, que vio al español Dani Sordo culminar en ventaja.

El piloto a tiempo medio de Hyundai volvió a vivir un inicio positivo como en la pasada fecha de Portugal y condujo su i20 al escalón más alto de la general tras consumar un ritmo parejo y sumar una victoria de etapa al apretar a fondo para heredar la punta tras los abandonos de los líderes provisorios, Sebastien Ogier y Jari-Matti Latvala.

La jornada fue caótica para estos dos excompañeros en tiempos del equipo Volkswagen. Primero el seis veces campeón del mundo quedó fuera de combate tras dañar la suspensión delantera de su Citroën C3 al impactar una gran roca, luego de luchar con la apertura de los caminos y retrasarse en el clasificador.

Por su parte los caminos montañosos se cobraron al Toyota Yaris de Jari-Matti Latvala con un vuelco a la salida de una horquilla pronunciada que derivó en una pérdida de más de ocho minutos. Incluso el finlandés necesitó asistencia luego del esfuerzo que significó ponerse en carrera nuevamente y lograr arribar a la asistencia con el parabrisas destrozado.

Con este escenario, a medida que se estrechaba la distancia en la cima, los escandinavos Ott Tänak y Teemu Suninen batallaron por encontrar ganancia en el río revuelto, y si bien el piloto de Toyota fue puntero culminó tercero a sólo cuatro décimas del finlandés.

Para el noruego Andreas Mikkelsen la elección de los neumáticos no fue la ideal y así cedió terreno por la mañana. Sin embargo con el bucle vespertino se mostró en alza para cerrar cuarto adelantando al galés Elfyn Evans, del M-Sport, por apenas una décima.

En sexta colocación culminó el norirlandés Kris Meeke, comandando el tercer Toyota, y logrando superar al belga Thierry Neuville, quien no tuvo el mejor inicio tras salirse en una curva y dañar el radiador del Hyundai i20. Por su parte el finlandés Esapekka Lappi cerró en octavo lugar penando por una pinchadura y un problema electrónico pero conquistando la última especial. Además la jornada contó con la cancelación de la séptima especial debido a una emergencia médica con un espectador que tuvo lugar en plena prueba.

Mañana se espera el día de mayor desgaste con seis etapas al este de Alghero y la presencia del famoso Micky’s Jump, donde las máquinas del WRC volverán a volar.