En una nueva parada del WRC, en la isla italiana de Cerdeña, Sordo se movió como pez en el agua en el Hyundai i20 para lograr un nuevo triunfo mundialista. Una muestra de su profesionalismo, que incluso fuera de un programa completo se muestra competitivo al ciento por ciento.

Este domingo el español controló su ventaja y no se preocupó por la pérdida de tiempo ya que al final doblegó a su compañero Thierry Neuville por 5,1 segundos. Muestra de ello es que en el Power Stage concluyó apenas quinto.

Para el belga el segundo lugar, y los cuatro puntos extras del tramo decisivo, le permitieron convertirse nuevamente en el tercero en discordia en la lucha por el título. En esa batalla se encuentran mano a mano Sebastien Ogier y Elfyn Evans, ambos de Toyota.

El francés culminó tercero en la general al igual que en el PS; así redujo la desventaja con el galés en catorce unidades (111 a 97). Al abrir los caminos, Evans cedió más de un minuto y cerró la SS16 en cuarta colocación.

Cerrando las principales colocaciones se ubicaron el finlandés Teemu Suninen, en un gran resultado para M-Sport pese a que los problemas en el diferencial y en el freno de mano lo retrasaron ayer, y el estonio Ott Tänak. El todavía vigente campeón del mundo se dio al menos el gusto de llevarse el premio mayor de este domingo.

Además el día entregó el tremendo accidente del japonés Takamoto Katsuta, que se sumó a las deserciones de ayer de los finlandeses Esapekka Lappi y Kalle Rovanperä.

Ahora asoma en el horizonte el Rally de Ypres, en Bélgica, una prueba que vivirá su debut mundialista al igual que la parada final en Monza, Italia. Se empieza a definir el WRC y la pelea está cada vez más compacta.