Increíble cierre tuvo el Rally de Portugal, que parecía ser un trámite para Toyota con el 1-2-3 momentáneo que firmaba hasta ayer, pero que se vio trastocado con el abandono de Jari-Matti Latvala y hoy con el choque que protagonizó Kris Meeke en los metros finales, dejando así al ganador Ott Tänak en compañía de los otros aspirantes al título, el belga Thierry Neuville y el francés Sebastien Ogier.

Al cruzar la línea de sentencia el Yaris número 8 se impuso por 15.9 segundos al Hyundai i20 de Neuville, único estandarte que se lució este fin de semana para la marca surcoreana debido a los problemas y retrasos del español Dani Sordo y el galo Sebastien Loeb. La confianza del belga lució plena tras el golpazo que protagonizó en Chile y así se volvió a prender en la lucha por la corona.

La tercera victoria en el año del piloto estonio pudo catapultarlo a la punta del Mundial, sin embargo la constancia de Ogier lo encontró en el momento indicado y a la hora señalada para usufructuar el abandono de Kris Meeke, -obligando a la detención de la prueba al dañar la dirección del Toyota- y sacar el máximo provecho posible con un Citroën C3 claramente inferior firmando la victoria en el Power Stage y el tercer puesto en la general. Una vez más se justificó el por qué de esas seis coronas que atesora en WRC, además con esa cuota de fortuna que siempre lo acompaña logró irse de Portugal con dos puntos sobre Tänak (142 a 140) y diez por encima de Neuville.

Detrás del podio el selecto grupo del WRC se compuso con el finlandés Teemu Suninen y el galés Elfyn Evans, ambos del M-Sport, equipo que no estuvo excepto de complicaciones y que hoy también vio el abandono del debutante Gus Greensmith al chocar luego del salto clásico en Fafe por la rotura de la dirección. El jovencito Kalle Rovanperä, ganador del WRC 2 Pro, logró colarse por encima de Latvala, quien sigue sin encadenar buenos resultados y que además se vio obligado a abortar la pasada final por el bloqueo de pista que generó el Ford Fiesta de Greensmith.

Además el domingo se cobró al C3 de Esapekka Lappi, en una temporada para el olvido del finlandés que deberá replantearse algún aspecto en su conducción que lo llevó a golpear y dañar el medio mecánico en Argentina, Chile y ahora Portugal. Fuera de discusión cerraron Loeb y Sordo, en 15º y 17º lugar respectivamente.

La próxima presentación ofrece rápida revancha para todos ya que el Rally Cerdeña se disputará en quince días. Allí Ogier deberá abrir los caminos en medio de la batalla que protagoniza con Tänak y Neuville, y que los ha llevado a monopolizar hasta aquí las siete carreras disputadas y que marcaron el ecuador de la temporada.