Final asombroso del Rally de España, que además de consagrar a su vencedor entregó el título del mundo en juego en esta temporada 2019. Luego de 17 etapas la victoria quedó en manos de Thierry Neuville, que por 17,2 segundos superó a Ott Tänak, y este se impuso a Dani Sordo por apenas cuatro décimas.

No obstante el máximo festejo, el título de pilotos, quedó en manos del estonio tras una brillante pasada en el Power Stage que le permitió ganar los cinco puntos extra y así abrir una brecha indescontable para sus rivales de cara a la fecha final en Australia.

Luego de 13 fechas el piloto de Toyota alcanzó los 263 puntos, un total de 36 más que su rival de Hyundai, y que los medios periodísticos del mundo motor los colocan en 2020 como compañeros en la casa surcoreana. Ogier, que tras los problemas del viernes había quedado descartado, trepó hasta 217.

El piloto galo entrega de esta manera la corona que supo calzarse seis veces, y que junto a las nueve de Sebastien Loeb, marcaban una hegemonía de 15 temporadas que llegó a su fin.

La general del Rally de Cataluña entregó fuera del podio un meritorio cuarto puesto de Loeb en su regreso al WRC, pese a que su i20 se retrasó desde el cierre del sábado. Detrás se ubicaron Jari-Matti Latvala (Toyota), ambos pilotos del M-Sport, Elfyn Evans y Teemu Suninen, y el saliente campeón Loeb (Citroën).

De cara a Australia la pelea se plantea en el Mundial de Constructores, donde Hyundai supera a Toyota por 18 unidades (380 contra 362) para quedar a un paso de obtener al menos ese consuelo.

Salud Tänak, merecido campeón tras un 2019 donde obtuvo seis triunfos. El estonio fue el máximo ganador del año, pero debió esperar hasta aquí para celebrar víctima de algunos infortunios en el Yaris. Pese a todo esa unión entre hombre y máquina se notó, con una dupla ideal que demostró estar un escalón por encima del resto.