La primera visita del WRC a Chile está resultando una difícil experiencia para los pilotos, igualmente maravillados por los tramos que hacen recordar los bosques finlandeses. Varias han sido las deserciones hasta aquí a falta de cuatro etapas y hoy lo sufrió el Hyundai i20 de Neuville, el líder del Mundial que tras sembrar preocupación por su salud no sufrió consecuencia alguna. Mientras tanto en la cima el éxito de Tänak parece no tener oposición y estiró a 30.3 la ventaja en la cima.

Luego del lamentable abandono que protagonizó en Argentina cuando era líder indiscutido de la cita el estonio Ott Tänak está a un paso de cobrarse revancha en el país trasandino. El viernes tomó la punta y hasta aquí no la soltó más: a los tres éxitos de ayer hoy sumó dos scratch más frente a un Ogier que poco pudo hacer con el C3 para darle caza.

Sobre el vigente campeón del mundo el panorama para el nacido en Gap no es sencillo. Ahora debe cuidar sus espaldas ya que otro gigante como Loeb arremetió con su Hyundai para desplazar a Latvala -quien cayó en el clasificador por problemas hidráulicos en su Toyota Yaris- y ponerse a 4.9 segundos de su excompañero.

Detrás del nueve veces monarca de la categoría se encolumnan el británico Elfyn Evans, con el Ford Fiesta del M-Sport, su compañero finlandés Teemu Suninen y detrás su coterráneo Esapekka Lappi (Citroën). Además el noruego Andreas Mikkelsen, muy lejos del segundo lugar que firmó en Córdoba, y Kris Meeke, con el último Toyota, volcó y se vio superado por Kalle Rovanperä y Mads Østberg del WRC2.

Mañana habrá cuatro tramos para ponerle punto final a la primera participación de Chile en el WRC. Sin dudas será recordada y Tänak quiere ponerse su nombre como el vencedor inaugural.