Parece ser que siempre Sebastien Ogier logra salir airoso de las complicaciones. En Turquía llegó como tercero en disputa en esta temporada del Mundial de Rally, y luego de 13 difíciles tramos mira a todos desde la cima y sabe que sus competidores apenas pueden intentar reducir el daño este domingo.

La elección de neumáticos mixtos por la que apostó Ogier fue sin dudas vital para su remontada. Ya en la primera especial del día, de 33 kilómetros, el galo recortó 16,7 segundos sobre Lappi. Luego, en el bucle vespertino exprimió al máximo el caucho para saltar a la cima, aprovechando además un parate del finés al encarar una horquilla en el anteúltimo tramo.

Así las distancias entre ambos quedaron en apenas dos décimas en favor del hexacampeón, a sabiendas de que el noruego Andreas Mikkelsen, quien completa el podio siendo el Hyundai mejor ubicado, está a 1:17.1 del C3 número 1.

Mientras tanto para el líder campeonato, el estonio Ott Tänak, no fue la jornada soñada. Ayer las filosas piedras castigaron al líder del campeonato, y hoy en un tramo de enlace la ECU del Yaris falló y así se consumó otro doloroso abandono. La fiabilidad sin dudas es el punto flojo de la máquina japonesa.

Por su parte para el belga Thierry Neuville, otro que lucha por la corona, el sábado lo encontró de la pelea tras salirse de pista en el tramo inicial y luego penó por un vuelco al quedar tumbado el i20, perdiendo a fin de cuentas más de cuatro minutos para caer al octavo puesto.

De cara a mañana parece poca la lucha que pueda generarse por los puntos, con las amplias distancia que separan a unos y otros, y los cuatro breves tramos que ofrece el domingo. Afuera del podio el finés Teemu Suninen intentará desbancar a Mikkelsen, mientras el español Dani Sordo está un minuto por detrás.

Además los Toyota, con el finés Jari-Matti Latvala y el británico Kris Meeke, se encuentran en sexto y séptimo lugar con la única premisa de sumar puntos y complicar a sus rivales ante el retraso de Tänak. Por último el sueco Pontus Tidemand cierra el grupo del WRC, en su primera experiencia tomando la posta del británico Gus Greensmith.