La fecha 14 del Super Rugby 2019 quedará desde aquí marcada como el escenario donde Jaguares logró uno de esos éxitos que inflan el pecho por el contexto, el rival y la forma en que se dio la victoria. En tierras adversas, en un Westpac Stadium donde ningún equipo extranjero lograba la victoria desde 2015, el combinado de la UAR se sintió amo y señor para vencer 28-20 a Hurricanes.

Categórica muestra de rugby brindó Jaguares. Realmente sin exagerar y más allá que el comienzo difícil hacía presagiar una fea noche para los de Gonzalo Quesada. Las dudas se plantearon solo en el inicio porque con el correr de los minutos se dio vuelta la taba a fuerza de determinación, empuje y mucho amor propio.

El local, que llegaba con la pesada baja de Beauden Barrett, encontró claridad en su hermano Jordie para ganar metros antes del minuto, en una jugada que culminó con el try de Vaea Fifita después de un rastrón.

A partir del cuarto de hora se forjó el cambio de las acciones en el trámite y Jaguares pasó al frente para nunca más ceder terreno. Otra vez el fullback de Hurricanes fue protagonista al conceder un try penal -y sufrir la amarilla- tirando la guinda fuera del in goal cuando Matías Moroni estaba volando por ella.

Joaquín Doaz Bonilla se hizo importante manejando el ritmo del partido y encontrando precisión con la patada. Justamente un kick al espacio derivó en un line que Agustín Creevy condujo hasta detrás de la línea de sentencia.

Tan desconcertado estaba el equipo amarillo que Barrett apenas achicó la brecha yendo a los palos tras un penal. Sin embargo el capitán de Jaguares, Jerónimo De la Fuente, usufructuó una pelota robada por Tomás Cubelli en el line para poner una nueva conquista y cerrar los 40′ con otro acierto del apertura de Hindú.

De cara al complemento, como suele ocurrir en estos choques con verdadero nivel de test match, Jaguares se vio obligado a soportar la embestida de Hurricanes. Y logró salir con vida pese al try del centro Ngani Laumape, rompiendo los tackles de Matías Moroni y Tomás Lavanini.

Sobre los 65′ se dio el golpe final de Jaguares a manos del ingresado Julián Montoya, arremetiendo el hooker luego de un quiebre que Ramiro Moyano logró por la espalda de Díaz Bonilla. Desde allí solo quedó tiempo para que el segunda línea Kane Le’aupepe decore el resultado.

Así llegó el cierre para concretar un éxito que será recordado por mucho tiempo: no todos los días se pone de rodillas a un gigante como Hurricanes. Sin dudas Jaguares hizo los méritos necesarios para este premio mayor que le permite ser por el momento escolta de Crusaders en la lucha por acceder a los playoffs.