La tensión y el malestar se han adueñado de la escena en la vida de San Lorenzo. El conjunto azulgrana no gana hace ya 15 encuentros y el destino de Jorge Almirón parece pender de un hilo luego de la durísima derrota contra Boca del último fin de semana. Como si fuera poco, jugadores y cuerpo técnico recibieron una visita muy poco amigable luego de que finalizara el entrenamiento matutino del día lunes.

Sucede que un grupo de barras, secundados por algunos socios de la institución, se acercaron a los protagonistas para dialogar y pedir explicaciones por el mal presente del equipo. Varios mostraron su carnet, queriendo despegarse del grupo de violentos, y mantuvieron una charla con los referentes del plantel. Su principal reclamo fue la supuesta “falta de actitud” demostrada últimamente, alcanzando su punto culmine en La Bombonera.

En la reunión también estuvieron presentes Roberto Álvarez, vicepresidente de San Lorenzo, Leandro Romagnoli, mánager del club, y Miguel Mastrosimone, secretario general. Sin embargo, sorprendió la respuesta del entrenador cuando fue consultado por lo ocurrido en conferencia de prensa: Entrenamos de manera normal. No sabía, recién me entero. No me llama la atención, pero no sé de qué se trata”.

El Ciclón está último en la Superliga Argentina y el miércoles tendrá un partido más que importante por la Copa Libertadores ante Junior de Barranquilla en el Nuevo Gasómetro, por la segunda fecha de la fase de grupos. ¿Será la última carta de Almirón?