Siempre que le consultaron por las probabilidades de que la pelota vuelva a rodar, fue muy meticuloso con la necesidad de los futbolistas, como también por las decisiones detrás de los escritorios. Después de cuatro meses de cuarentena, Alberto Fernández reforzó su postura: “El fútbol es un negocio porque mueve dinero, la televisión, todo eso lo entiendo. Pero hay que ponerse en la cabeza y el cuerpo del jugador que tiene que volver a su casa y vivir con sus padres con esos miedos encima”.

Aún se aguardan reuniones entre AFA y los ministerios de Salud y Turismo y Deportes para pactar, en primera instancia, la reanudación de los entrenamientos suspendidos desde marzo por la pandemia de coronavirus. “Tenemos que ser muy cuidadosos, pero muy cuidadosos. No es un problema centralmente de los clubes, que seguramente tengan sus intereses. El fútbol es un negocio porque mueve dinero, la televisión, todo eso lo entiendo. Pero hay que ponerse en la cabeza y el cuerpo del jugador que tiene que volver a su casa y vivir con sus padres con esos miedos encima”, razonó en diálogo con “Radio con Vos”.

En el afán de redondear el concepto, citó a Marcelo Gallardo, con quien es de público conocimiento que mantuvo charlas. “Es una persona honorable, con una cabeza distinta en el fútbol. Le pregunté por qué River se había opuesto tan tempranamente siendo que un partido, si no tiene público, son 22 personas que juegan al aire libre en un campo de 10 mil metros cuadrados. ¿Cuál es el riesgo? Y me contestó que el plantel de River, en su gran mayoría, es de jóvenes que viven con sus padres en barrios del Gran Buenos Aires y la única preocupación que tienen es que, si se llegan a contagiar, pueden contagiar a sus padres. Son ellos los que no quieren arriesgar y tienen razón”, reveló.

Aunque no quiso meterse en terreno que no le corresponde, esbozó breves palabras sobre el itinerario por Copa Libertadores a partir del 15 de septiembre, en el que existen compromisos a disputarse en suelo brasileño. “Tenemos que entender que estamos en una pandemia y que al cruzar la frontera hay que ver la cantidad de focos de infección que existen, por ejemplo en Brasil. Hay que verlo con los números, no quiero hablar más para no molestar a nadie”, concluyó.