Luego de un año como director técnico de Boca, Gustavo Alfaro no volvió a dirigir y ve lejana la posibilidad de llegar al mando en algún equipo del fútbol argentino. “Es muy difícil el día después de estar en un lugar como Boca. Hoy mi cabeza está puesta más en el exterior. Es difícil aceptar algo en el fútbol argentino, pero dejo puntos suspensivos porque no sabemos con qué nos vamos a encontrar después de la pandemia”, explicó Lechuga.

Durante su paso por el Xeneize, Alfaro dirigió 50 encuentros oficiales: consiguió 27 triunfos, 16 empates y tan solo 7 derrotas, lo que le dio una eficacia del 64,67%. “Gran parte del país está pendiente de lo que sucede en el día a día de un equipo grande. Uno tiene que estar pendiente de un montón de detalles. Hay que estar atento a factores que en otros equipos no tiene tanta repercusión. Cuando dije que los jugadores de River se tiraban, debí haber dicho que tenían un comportamiento de interponerse delante de los defensores y generar un penal”, sentenció en diálogo con Club 947

Además, se refirió a otra frase durante su estadía en Boca: “Cuando dije que ‘ahora iba a recuperar mi vida’, después de perder con River, lo hablé con Daniel Angelici y Nicolás Burdisso. Nadie se acuerda de la pregunta. Me preguntaron si iba a renovar contrato y eso no dependía de mí”, dijo el DT.

“Mi familia tenía la misma ilusión que tenía el Mundo Boca. Hoy me dicen que esté tranquilo, que me lo van a valorar con el paso del tiempo. Sé que dejé el corazón y la piel en cada circunstancia, y después el tiempo lo dirá”, resaltó el ex-técnico de Huracán.

Para finalizar, contó cómo lleva adelante su rutina durante la pandemia: “Tratando de llevar de la mejor manera. No puedo quejarme porque tengo un buen lugar para hacer la cuarentena. Esta pandemia puso en evidencia muchas desigualdades que nuestro país tiene y la problemática a la cuál este país está sometido. Uno trató de cumplir con lo que nos aconsejaban hacer”, concluyó.