Las alarmas se encendieron para todo Independiente cuando, a los 40 minutos del primer tiempo y justo antes del gol de Hauche, Fabricio Bustos quedó tendido en el suelo y pidió desesperadamente asistencia médica. Al ver que no estaba en condiciones de seguir, el defensor se retiró del campo de juego en camilla y bañado en lágrimas lágrimas.

Pero dentro de la incertidumbre, el lunes trajo noticias alentadoras. El panorama no era nada bueno y desde el cuerpo técnico esperaban lo peor, pero los estudios arrojaron que el lateral derecho no había sufrido daños óseos, sino solo un fuerte traumatismo de tobillo. Ahora resta saber si llegará a la revancha contra Argentinos Juniors, el próximo domingo en el Libertadores de América.

Así lo anunció Independiente en sus redes sociales: