En julio de 2012, Marcelo Barovero llegó a River y luego de cuatro años en el club, se fue por la puerta grande la institución. El penal atajo a Emmanuel Gigliotti en la Copa Sudamericana 2014 es uno de los máximos recuerdos que el hincha del Millonario tiene hacia el arquero. “Es que quedaba todo un partido por delante. Y si Boca nos hubiera hecho un gol, se nos habría puesto difícil todo. Ese gesto fue como decir ‘sirve’, porque dio resultado lo que habíamos analizado. Aunque sí, en definitiva fue magnífico e inolvidable”, expresó Trapito sobre la reacción de aquel penal.

Además, fue consultado por las veces que miró la repetición de aquella jugada: “Pocas, pocas. La otra vez vimos en familia la película de River que salió en Netflix y sí, fue un momento muy emocionante para todos. Si estoy en YouTube o en algún televisor prendido y viene la situación, la miro. Porque es lo que más me identifica. Pero de buscarlo yo, es raro. Vivo el día a día y miro para adelante”, indicó en diálogo con Olé.

Sobre integrar uno de los momentos más exitosos de la historia de River, dijo: “Todo lo que fue sucediendo nos fue engrandeciendo cada vez más. Y yo feliz de haber formado parte de algo increíble. Con el paso de los años y este andar de la institución, uno se siente más orgulloso todavía de haber aportado un granito en la historia de un club que cada vez es más grande”.

“Hace mucho que no hablo. En algún momento pasaré a saludarlo. Ya habrá tiempo, tiene un calendario muy agobiante. Lo importante es el respeto y la alegría por los momentos vividos”, confesó sobre su relación con Marcelo Gallardo.

Por último, llenó de elogios a Franco Armani, actual arquero de River: “Es determinante. Es un arquero que está hecho para River y lo está demostrando. Está a la altura y responde a lo que necesita el equipo en cada momento y en situaciones límite”, cerró.