Lo que parecía un hecho, se complicó y el Consejo de Fútbol deberá volver a trabajar arduamente en convencer a uno de los más experimentados: Julio Buffarini. El cordobés, que se ve opacado por el interés por Mauricio Isla, desechó la oferta de extensión de contrato.

La idea de Boca era renovarle hasta junio de 2022, pero el entorno del jugador exigió otras condiciones: un dólar más alto y una prórroga por dos años más, es decir hasta 2023.

El club no pretende cometer locuras desde lo económico, por lo que se mantendrá firme en su postura. Por su parte, Carlos Izquierdoz todavía no respondió si acepta los requisitos planteados para poner el gancho.