Ante la inminente venta de Darío Benedeto al Olympique de Marsella, las dirigencia de Boca junto al Director Deportivo, Nicolás Burdisso comenzaron a moverse en busca de un delantero para cubrir la baja. Uno de los apuntados fue Guido Carrillo, quien ya comunicó que no desea regresar al fútbol argentino.

Carrillo, surgido de las inferiores de Estudiantes, jugó la última temporada a préstamo en Leganés y ahora volvió al club dueño de su pase, Southampton, donde no será tenido en cuenta. El club español intenta conseguir otro préstamo, pero los ingleses buscan venderlo para recuperar la inversión de 22 millones de euros realizada hace 18 meses.

Si bien no tiene definido su futuro, Carrillo ya manifestó que desea continuar su carrera en Europa por lo que echó por tierra cualquier posibilidad de llegar a Boca, que deberá buscar otro reemplazante para Benedetto.