A casi nueve años de disputar su último partido con River, Juan Pablo Carrizo, arquero surgido en las inferiores del Millonario, dialogó con TNT Sports y habló sobre el descenso del club en el 2011. “Hubiese querido ser un superhéroe y salvar al club, quedar en la historia de otro modo”, comenzó.

En la misma línea, dejó en claro su postura sobre el descenso del Millonario: “Nunca hay un solo culpable, nunca lo hay. No hay una dirigencia, un jugador. Es todo un organismo el que funcionaba mal hace tiempo y en lo deportivo se llegó al límite. Me tocó formar parte y no me voy a arrepentir jamás”, señaló. Y agregó: “En ese momento yo sentía que el club necesitaba de los jugadores que surgieron del club. Y vos asumís ciertos riesgos del juego. Nadie deseó ese final. Pero viendo hoy la realidad, era necesario que River se fuera al descenso. Porque, a veces, tenés que tocar fondo; no hay otra”, puntualizó.

Consultado por su relación con los fanáticos del Millonario, señaló: “El hincha de River siempre tuvo mucha gratitud. Nunca recibí palabras desagradables o pasé momentos feos. Me siento muy afortunado por el cariño que me brindan. Algo tuve que haber hecho para que la gente me reconozca. La gente no reconoce tan fácil”, indicó.

Por otra parte, habló sobre el gesto que tuvo con Ubaldo Fillol (le rechazó un abrazo tras cometer un error) y brindó una explicación: “Creo que a la gente le pudo haber molestado haber tocado un ídolo. Fillol a mí me conoce desde los 13 años. Cuando le saco la mano fue porque después del partido me quedé dándole una entrevista a la TV. Al salir del campo veo que Fillol está ahí, me abraza. Sentí que era más la exposición. Entonces le hice el gesto. No es un gesto lindo, porque a mi hijo no le enseño que me lo haga”, sentenció.

Tras perder la categoría con River, Carrizo finalizó su préstamo en el club y tuvo que regresar a Lazio –dueño de su pase-. “Yo me quería quedar en River. Había pasado lo peor y era el momento para seguir estando. Pero aclaremos algo: el club me tuvo a préstamo ese año y la opción de compra era de u$s 6.000.000. Un equipo, cuando pierde la categoría, no gasta dinero. Hice todo lo que pude a mi alcance para seguir. Le dije a Matías que quería quedarme a sacarme la espina y él me dijo: “Carri, volvete a Europa, el club se va a reconstruir”, reveló Carrizo.

Para finalizar, habló sobre el presente de la institución de Núñez: “Ahora se armó con gente que ama al club, que conoce al club, con mucha capacidad. Y en el campo lo ves. Las decisiones de contratación se toman bien, hay un seguimiento en Inferiores. Se refleja todo. En se momento no: era todo desorden”, cerró.