Por demás polémica fue la noche de Mauro Vigliano en Parque Patricios. Todo Huracán le reclamó un par de penales durante el partido y en la última jugada Racing pidió una plancha de Pussetto en la acción previa al gol del empate. Al menos para Ricardo Caruso Lombardi, el árbitro no tuvo injerencia en el 1-1 final.

“¿Qué plancha? ¡La plancha para planchar la ropa!”, dijo primero socarronamente. Y después, más serio, afirmó: “Vigliano estuvo muy seguro en todo lo que cobró. El penal es difícil saber si fue o no. Y la plancha en el gol no sé. Me gustó mucho cómo decidió, no influyó en el partido”, remarcó.

El técnico del Globo había supeditado su continuidad en el club de acuerdo a los próximos resultados y se fue del Ducó con una sensación de satisfacción. “Los que dicen que el plantel de Huracán no me quiere o me quiere echar no existen. Hoy los jugadores lo demostraron con este partido, en el que tuvieron ganas de ganar de principio a fin. Vi un equipo solidario que se jugó al ciento por ciento, nunca dejó de intentar”, destacó en conferencia de prensa.