Uno fue la antítesis del otro en la noche de Parque Patricios: mientras que Central aprovechó los fallos de su rival, Huracán no tuvo la lucidez para llevarse una victoria que no hubiera estado mal teniendo en cuenta la gran cantidad de chances que dejó escapar.

Aprovechando los errores ajenos el equipo de Leandro Fernández se llevó un triunfo vital para escalar posiciones en esta Superliga. La visita fue pragmática y tuvo una gran eficacia en la ofensiva. Una cualidad que su rival no encontró y así sumó una nueva caída tras la goleada que recibiera en Avellaneda.

A los 8 minutos, y tras un ataque por las bandas (arma que explotó durante todo el partido), Fernando Zampedri aprovechó la siesta de la defensa local para abrir la cuenta. Desde allí el equipo de Lechuga complicó por arriba al arquero Jeremías Ledesma: primero Damonte y luego Salcedo estuvieron a punto de marcar la paridad.

Incluso Andrés Chávez la mandó al fondo de la red a la media hora de partido. Sin embargo el juez de línea Juan Pablo Belatti levantó el banderín y marcó un offside dudoso.

Sobre el final de la primera mitad llegó una jugada clave. El Globo tuvo el empate con un remate a quemarropa de Martín Nervo que tapó el 1 visitante, de allí partió una contra en la que el árbitro Patricio Loustau dejó seguir ante un clarísimo codazo de Zampedri, y todo derivó en el 2 a 0 de la mano de un Germán Herrera demasiado despierto ante tres defensores.

La bronca estalló en Parque Patricios y el juego quedó condicionado de cara a la segunda mitad. Luego de 15′ de respiro el dueño de casa comenzó a apretar nuevamente: Pussetto, el hombre más desequilibrante de Huracán, no pudo ante una buena achicada de Ledesma pero 120 segundos después metió un desborde de lujo y mejor centro para Israel Damonte, quien llegó de frente y la colocó al lado de un palo para poner el descuento.

Pareció ser el momento del local, que nuevamente se quedó con el grito atragantado ante un offside, y peor aún cuando Fernando Coniglio mandó a las nubes un penal que fue costoso para Central por la roja que recibió Mauricio Martínez tras emular a Kempes luego de un tiro bombeado de Damonte que tenía destino de gol.

Con Montenegro en la cancha el remate desde afuera se volvió otra opción, y sobre los 30′ una bomba del Rolfi fue bien desactivada por el arquero rosarino. Las situaciones no paraban de llegar y, un puñado de minutos después, fue Chávez quien no logró empujar la bola en una chance clarísima.

Era lógico que tanto ir y no convertir podía pagarse caro en el propio arco, y así fue cuando Joaquín Pereyra siguió de cerca una contra y capturó un rebote de Díaz para marcar.

Pareció ser un golpe anímico durísimo pese a que Damonte redondeó su noche goleadora con otro descuento del Globo. No hubo más tiempo y todo concluyó con el festejo de un Canalla que sigue por la senda del triunfo y se ubica en 17mo lugar. En la vereda de enfrente el Globo sumó su segunda derrota en fila y cosechó solo 4 de los últimos 18 puntos que disputó para caer a la 7ma colocación.