Alejandro Domínguez tuvo dos etapas por River a lo largo de su carrera. En su primer ciclo (2001-2004) jugó 41 partidos oficiales y metió 11 goles. Durante su segunda etapa (2011-2012), disputó 36 encuentros y anotó cinco tantos. En diálogo con ¿Cómo te vaa, Benedetto?, el ex jugador del Millonario recordó su vuelta al club tras consumarse el descenso a la segunda categoría del fútbol argentino.

“Yo siempre digo que ponerse la camiseta de River no es para cualquiera. Si bien es el sueño de muchos, no es fácil tomar la responsabilidad que implica un club tan grande, con tanta historia. Siento que cuando volvimos con Fernando (Cavenaghi), hicimos las cosas bien. Fuimos un grupo excepcional que empujó y puso el pecho para que el objetivo de volver a Primera se pueda cumplir”, aclaró el Chori Domínguez.

Respecto de algunos momentos que atravesó, detalló: “Hubo comentarios muy malos cuando erré el penal con Patronato, como si lo hubiese hecho apropósito. Al día siguiente era el Día del Padre y fue el peor que pasé en mi vida. Chacarita le ganó a Central, pudimos mantener la punta y abracé a mi papá llorando. Hubo momentos en los que la pasé mal, pero siempre visualicé el objetivo del equipo”, reveló.

En la misma línea, se mostró agradecido con los fanáticos de River: “Cuando se logró el objetivo fue un desahogo para el cuerpo técnico, jugadores, el club y los hinchas. A cada ciudad a la que íbamos había gente brindándonos apoyo, eso es algo que llevo siempre en el recuerdo”, remarcó.

Para finalizar, habló sobre los actuales delanteros del Millonario: “Scocco, Suárez, Pratto y Borré son excelentes jugadores que llegan a un nivel tan alto por la exigencia que traen del CT. Creo que la intensidad de Gallardo es un factor fundamental. El que no rinde tiene que dejar su lugar y eso lo entiende todo el equipo”, sentenció.