Santa Fe se vestirá de rojo y negro, al menos hasta próximo aviso. Colón ganó un partido duro ante Unión por 2-0 y cortó una racha de 19 años sin victorias en territorio Tatengue.

El primer tiempo fue tedioso. Como todo clásico, tuvo nervios, patadas y tensión, pero de fútbol ni hablar. Ninguno pudo sobresalir sobre el otro y así las chances de gol escasearon frente a los arcos de Nereo Fernández y Broun. Que se fueran al descanso sin marcar era lo justo.

El complemento entregó más pierna fuerte, pero también emociones. A los 13, Torres envió desde la izquierda un medido centro que terminó en la cabeza de Guillermo Ortiz, quien puso el 1-0. Inmediatamente Torres se hizo expulsar irresponsablemente, dejando a Colón con uno menos. Desde el tanto Sabalero, el conjunto de Domínguez ganó en tranquilidad y comenzó a manejar la pelota con más fluidez. Todo lo contrario Unión, que sin una idea clara pretendía llegar al empate. Sus aspiraciones terminaron de sucumbir con la roja a De Iriondo.

Nuevamente por arriba, el visitante encontró el segundo. Esta vez obra de Garnier, quien había ingresado minutos antes. Ese gol liquidó la cuestión. Unión se cayó en lo anímico y ya no hubo nada más que hacer.

Solo quedó tiempo para otras dos expulsiones (Algozino en el local, Silva en el equipo ganador) y para la explosión Sabalera cuando Loustau pitó el final.