Apenas 10 kilómetros separan a Banfield de Avellaneda, dos localidades que están inmersas en sentimientos de fútbol, que viven y transpiran con la pelota. Darío Cvitanich decidió dar ese paso a sus 34 años para vestir los colores de la Academia, liderada por un verborrágico Chacho Coudet. ¿Cómo lo siente el delantero? “Es pasional y frontal, con manejo de grupo y como lo ven las cámaras”, indicó. Lejos de ser titular e ídolo como en el Taladro, aceptó esperar desde el banco a la caza de los minutos finales, algo que no le supone un dolor de cabeza: “A esta altura de mi carrera no me desespera ser titular, sabía con la situación que me iba a encontrar cuando llegué”.

En el Estadio Florencio Sola lagrimearon con su partida y, entre rumores y suspicacias, jamás se aclaró el por qué de su decisión. “Por respeto a Banfield y Racing, prefiero no volver a hablar el tema de mi salida”, sostuvo sin atenuantes en diálogo con 90 minutos de Fútbol. Los elogios de Oscar Ruggeri y Juan Román Riquelme valieron una pared por parte del oriundo de Baradero: “Fue un placer compartir una cancha con él. Nos escribimos y lo vi hace poco”.

Consultado por las virtudes y falencias del equipo, destacó el potencial en general pero enumeró a dos compañeros que están de racha en el arco de enfrente. “El rival de Racing es Racing. Me pone feliz el rendimiento de Licha y Cristaldo. Lisandro, por todo lo que significa para la institución, y el Churry, por cómo se mata en los entrenamientos y los partidos”, argumentó.

La Academia tendrá un compromiso clave el próximo domingo a las 19.20 cuando se enfrente a River, en el Monumental. A falta de ocho partidos, es puntero del torneo local con 42 unidades, apenas tres por encima de Defensa y Justicia, la revelación del campeonato que este fin de semana recibirá a Argentinos Juniors.