La novela para convertirse en refuerzo fue larga y cansadora, pero la insistencia del Muñeco dio sus frutos para que el medio hermano de Carlos Sánchez arribara como una promesa de calibre. No obstante, le costó ponerse la banda con un físico escueto y en un fútbol de mucho roce, algo no habitual en el campeonato charrúa. A tono desde la adaptación, su 2019 arrancó con esperanzas y facetas alentadoras desde el juego.

“Siempre sentí el apoyo de la gente, eso me deja tranquilo. Soy consciente del rendimiento que he tenido, es un club en donde siempre hay que rendir examen. Trabajo día a día y en silencio para después entrar al campo y rendir. Sé que mi nivel no ha sido el esperado. El grupo siempre respalda y tengo que rendir para darle una mano a ellos”, apuntó el volante en conferencia de prensa.

Este sábado contra Newell’s podría ser de la partida ante la salida de Milton Casco, fracturado en la clavícula. Enfocado en la serie de compromisos venideros, hizo un breve análisis: “Por la seguidilla que viene, debemos estar todos preparados para cuando nos toque. Venimos en alza, pero esperamos mucho más porque tenemos un plantel con el cual venimos trabajando hace tiempo, creemos que no hemos llegado a nuestro techo”.