En la previa del choque entre River y Tigre, ya se manejaba la información de que Marcelo Gallardo pondría en la cancha un equipo muy alternativo y plagado de juveniles. En el banco, otros tantos esperarían por su chance. Uno de ellos era Hernán López Muñoz, enganche zurdo de 18 años y con apenas un puñado de partidos en la Reserva.

Hernán hizo inferiores en Argentinos Juniors y llegó al Millonario en 2014. Hoy, la rotación del Muñeco pensando en la Copa Libertadores le dio la chance de cumplir su sueño. Fue a los 13 minutos del segundo tiempo cuando ingresó en reemplazo del colombiano Jorge Carrascal. Fue el juvenil número 30 en hacer su estreno durante la era Gallardo. Nadie imaginaba que sería un debut casi perfecto.

River perdía ante Tigre y le costaba asentarse dentro del campo de juego. Sin embargo, a los 40 del complemento, Nahuel Gallardo metió un centro que el arquero Marinelli no logró controlar. Y allí apareció el volante millonario para empujar la pelota e igualar las cosas 2-2. Luego, se plantó por la raya derecha y cumplió una buena tarea. Aunque el local terminaría cayendo 3-2 luego de una floja respuesta defensiva.

De grandes cualidades técnicas, su habilidad con la pelota no es lo único que llama la atención, sino también su particular parentesco. Su padre Daniel López Maradona, también ex jugador de fútbol, es sobrino del mítico campeón del mundo con la Selección Argentina. De hecho, Diego intentó llevárselo a Bielorrusia pero el juvenil decidió quedarse en Nuñez. Ahí donde ya comenzó a escribir su propia historia.