Cualquier persona que medianamente esté ligada al fútbol, escuchó hablar de él. Desde las anécdotas de papá, las historias del abuelo o la misma pantalla del televisor donde se fue testigo de sus goles. Lo bautizaron en la máxima categoría con la camiseta de Newell’s Old Boys, club en el que protagonizó los primeros de los 356 festejos que hubo en su carrera. El deslucido paso que tuvo por River Plate no evitó que la proyección observada por el mundo deportivo afectara su carrera. Es más, se cruzó hacia la vereda de Boca para destaparse: 19 gritos en 47 compromisos.

Las puertas de Europa se abrieron en un abrir y cerrar de ojos, dado que Fiorentina depositó su confianza en el santafesino en 1991. El mote de “ídolo” le quedó completamente chico al traducir su capacidad en 207 tantos al cabo de 332 presentaciones y cinco títulos. Ganó la Copa y la Supercopa de Italia en 1996 y fue máximo goleador (26 anotaciones) en la temporada 1994-95. Luego logró el Scudetto con la Roma y finalmente llegó al Inter. Ya sin la lucidez reinante en su añorada época, mudó sus cartuchos a Al-Arabi de Qatar hasta que en diciembre de 2004 estuvo cerca de volver al Xeneize. Sin embargo, las crónicas lesiones en sus tobillos y el gran momento de Martín Palermo aniquilaron sus ganas. Con la satisfacción del camino recorrido, anunció su retiro de las canchas en marzo de 2005.

Con la Selección Argentina marcó diez veces en mundiales: cuatro en Estados Unidos 1994, cinco en Francia 1998 y tres en Corea-Japón. En 56 ocasiones por un lapso de 78 partidos disputados. Fue el máximo artillero hasta que un monstruo como Lionel Messi lo superó en la Copa América Bicentenario 2016.

Según la IFFHS, anotó 233 goles en 415 partidos jugados en Argentina, Italia y Qatar. Al contar las copas internacionales y su historial en la Albiceleste, disputó 633 partidos que engloban 355 redes infladas: 8 en el Newell’s Old Boys, 4 en River Plate, 19 en Boca Juniors, 207 en Fiorentina, 33 en Roma, 2 en Inter de Milán, 26 en el Al-Arabi y 56 en la Selección Argentina de Fútbol.

El impresionante promedio de 0.72 con el elenco nacional lo ubican en las páginas doradas, a tal punto que ostenta el séptimo lugar entre los anotadores de la Copa Mundial de Fútbol y el argentino que más tantos anotó (10) en sus tres participaciones (1994, 1998 y 2002). En la tercera etapa del Argentina Polo Tour Patio Bullrich 2009, jugado en el barrio porteño de Palermo, Gabriel Batistuta alcanzó su primer título como jugador de Polo, la Copa Stella Artois, jugando para el equipo de Tom Tailor.

Que los cumplas muy feliz, Bati.