La semana de Huracán no fue nada sencilla, Alfaro decidió abandonar la institución para desembarcar en Boca, mientras que Marcos Díaz comunicaba que no iba a seguir en el club por las gigantescas diferencias con la dirigencia. En el medio llegó un hijo de la casa, de esos que abandonan todo por dar un mano: Antonio Mohamed. Formado y criado en Parque Patricios, el Turco agarra un equipo en Copa Libertadores y cuarto en la Superliga. El desafío es sostener el gran rendimiento que venia mostrando el equipo bajo las ordenes de Alfaro.

Para ello, ya cuenta con una pieza que nunca pudo tener ni Alfaro ni Domínguez: Lucas Barrios. El delantero fue buscado en varias oportunidades pero nunca llegó, sin embargo el regreso de Mohamed y el gran presente del globo sedujeron a un jugador de experiencia y trayectoria.

En las próximas horas, Lucas Barrios se sumará a los entrenamientos del Globo en el Howard Johnson de Ezeiza. El desvelo es la Copa Libertadores, y para ello se necesitan jugadores topo, el Turco ya consiguió al primero.