Luego de una Superliga bastante floja para Gimnasia, el entrenador Ortiz mandó a la cancha a su hijo Nicolas en el último partido frente a Newells y el pibe debutó abriendo el marcador en el 2-0 final.

“Dios es el artífice de esto. Porque hacer debutar a Nicolás fue difícil, ya que a los hijos de los jugadores se les exige el doble. Pero él se lo ganó y es mi orgullo. Eso es lo que siento por él y lo felicito”, señaló el entrenador luego del triunfo del Tripero.

En tanto, Nicolas Ortiz expresó su emoción luego del día tan anhelado: “Quería demostrar en la cancha. Y lo quería hacer con la camiseta del club que me formó, porque a veces se escuchan muchas tonterías sobre esto. Pero yo traté de hacer mi trabajo y se dio un debut mejor de lo soñado”.